¿Qué son las ATAG?: El gran aliado (a menudo olvidado) de la accesibilidad digital
Hace unos días escribía este post sobre email marketing inclusivo y parte de este post hablaba sobre las herramientas para crear estos emails, así que creo que es el momento de hablar de algo que a veces pasa desapercibido en nuestras conversaciones sobre inclusión en la web: las ATAG, o Authoring Tool Accessibility Guidelines.
Es muy común que, cuando pensamos en accesibilidad, nuestra mente se dirija directamente al usuario final, a la persona que consume el contenido. Y eso está genial, es vital, nos esforzamos por crear sitios web, aplicaciones y documentos que cumplan con las WCAG (Web Content Accessibility Guidelines, aunque ya sabéis que yo las llamo guachas), asegurándonos de que sean perceptibles, operables, comprensibles y robustos para todos.
Pero ¿Qué pasa con el origen de ese contenido? ¿Qué hay de las herramientas que utilizamos para crearlo, editarlo y publicarlo? Aquí es donde entran en juego las ATAG, un conjunto de pautas que buscan garantizar que las herramientas de autor no solo sean accesibles para quienes las usan, sino que también les permitan, e incluso les guíen, a producir contenido accesible por defecto. Porque, seamos sinceros, si la herramienta que usamos para construir la web no es accesible, estamos poniendo barreras desde el primer ladrillo.
Obviamente soy consciente de que en la mayoría de las ocasiones esto es un tema que no podemos controlar, por ejemplo, cuando hago la newsletter semanal “Cosas Accesibles” en LinkedIn, el editor no me permite añadir un texto alternativo a la imagen de la cabecera.
«La accesibilidad digital no termina en el contenido que consumimos; comienza en las herramientas que utilizamos para darle forma.»
Con esta frase queda plasmada la esencia de lo que quiero transmitiros hoy, (y que el formato cita mola mucho como queda). No podemos esperar una web plenamente accesible si los cimientos sobre los que se construye no lo son, y esos cimientos son, en gran medida, las herramientas de autor.
¿Qué son las ATAG y por qué debería importarte?
Las ATAG 2.0 son una recomendación del W3C (World Wide Web Consortium), la misma organización que está detrás de las WCAG, que tienen un objetivo claro: hacer que las herramientas de autor sean accesibles para los autores con discapacidad y, al mismo tiempo, que ayuden a todos los autores a crear contenido web accesible.
Cuando hablo de «herramientas de autor», el espectro es mucho más amplio de lo que podrías imaginar, no me refiero solo a grandes CMS como WordPress, Drupal o Joomla, incluyo también a editores WYSIWYG en cualquier plataforma, entornos de desarrollo integrado (IDEs) para programadores, plataformas de redes sociales donde los usuarios generan contenido, sistemas de gestión del aprendizaje (LMS) como Moodle, herramientas de creación de documentos y generadores de sitios estáticos.
En esencia, cualquier software que permita a una persona crear o modificar contenido que luego se publicará en la web, es una herramienta de autor, y, cada una de ellas tiene el potencial de ser un facilitador o una barrera para la accesibilidad.
ATAG forma parte de un ecosistema más amplio de pautas de accesibilidad del W3C, conocido como la Iniciativa de Accesibilidad Web (WAI). Este ecosistema incluye las WCAG, centradas en el contenido, y las UAAG, enfocadas en los navegadores y reproductores multimedia.
Las ATAG actúan como el puente entre la creación y el consumo de contenido accesible, asegurando que el ciclo completo de la accesibilidad digital esté cubierto.
Parte A: El autor como protagonista: Haciendo la herramienta accesible
La Parte A de las ATAG se centra en la accesibilidad de la propia interfaz de la herramienta de autor. Esto significa que una persona con discapacidad debe poder utilizar la herramienta para crear contenido, sin importar si usa un lector de pantalla, navegación por teclado, o cualquier otra tecnología de asistencia.
Si un autor ciego no puede navegar por el panel de administración de un CMS, o un autor con movilidad reducida no puede usar los atajos de teclado de un editor, entonces la herramienta no es accesible y, por ende, está limitando la capacidad de esas personas para contribuir a la web.
Esta parte se estructura en cuatro principios clave que debemos conocer a fondo:
Principio A.1: La interfaz de la herramienta de autor sigue las pautas de accesibilidad aplicables
Este principio es fundamental. Básicamente, dice que la interfaz de usuario de la herramienta de autor debe ser accesible. Si la herramienta es web, debe cumplir con las WCAG. Si es una aplicación de escritorio o móvil, debe seguir las pautas de accesibilidad del sistema operativo correspondiente.
La idea es que la herramienta sea utilizable por el mayor número de personas posible, incluyendo a aquellas con discapacidades.
Principio A.2: Las vistas de edición son perceptibles
Las vistas de edición son donde el autor interactúa con el contenido. Este principio asegura que la información presentada en estas vistas sea perceptible para todos.
Por ejemplo, si un editor muestra una imagen, debe permitir que un lector de pantalla acceda a su texto alternativo. También implica que la presentación de la vista de edición pueda ser determinada programáticamente, lo que es crucial para las tecnologías de asistencia.
Principio A.3: Las vistas de edición son operables
La operabilidad es clave, este principio se asegura de que los autores puedan interactuar con la herramienta de manera efectiva. Esto incluye acceso completo por teclado a todas las funciones de autoría, tiempo suficiente para interactuar con la herramienta, evitar destellos que puedan causar convulsiones, y mejorar la navegación a través de la estructura del contenido. También es vital proporcionar búsqueda de texto y permitir la gestión de preferencias de accesibilidad.
Principio A.4: Las vistas de edición son comprensibles
Finalmente, la herramienta debe ser fácil de entender y usar.
Este principio se enfoca en ayudar a los autores a evitar y corregir errores, proporcionando mensajes claros y sugerencias útiles. Además, es imprescindible documentar la interfaz de usuario, incluyendo todas sus características de accesibilidad. Una buena documentación es una guía invaluable para cualquier autor.
Parte B: La herramienta como guía y guardián: Apoyando la producción de contenido accesible
Si la Parte A se ocupa de que la herramienta sea accesible para el autor, la Parte B de las ATAG se enfoca en cómo la herramienta ayuda al autor a producir contenido accesible.
Aquí es donde la herramienta se convierte en un verdadero aliado, un «copiloto de accesibilidad» que guía y facilita la creación de una web más inclusiva.
No basta con que la herramienta sea usable; debe ser un motor activo en la generación de contenido accesible.
Esta parte también se organiza en cuatro principios que transforman la forma en que creamos contenido:
Principio B.1: Los procesos completamente automáticos producen contenido accesible
Este principio es crucial para la «accesibilidad por defecto». Se refiere a las partes del contenido que la herramienta genera automáticamente, como plantillas o código prediseñado.
La herramienta debe asegurar que este contenido sea accesible desde el primer momento.
Además, debe preservar la información de accesibilidad existente cuando se edita o se transforma contenido, como mantener los textos alternativos al cambiar de formato.
Principio B.2: Se apoya a los autores en la producción de contenido accesible
Aquí es donde la herramienta interviene activamente para guiar al autor, esto incluye proporcionar mecanismos para crear contenido accesible, como campos para textos alternativos o controles para marcar encabezados, etc.
La herramienta debe guiar al autor a través de asistentes o mensajes contextuales que expliquen cómo crear contenido accesible y ofrecer plantillas predefinidas que ya cumplan con los estándares.
Principio B.3: Se apoya a los autores en la mejora de la accesibilidad del contenido existente
Las herramientas no solo deben ayudar a crear contenido accesible, sino también a mejorar el que ya existe, esto implica incluir herramientas de revisión de accesibilidad, como verificadores automáticos que detecten problemas de WCAG, y asistir a los autores en la reparación de estos problemas ofreciendo flujos de trabajo guiados.
Principio B.4: Las herramientas de autor promueven e integran sus funciones de accesibilidad
De nada sirve tener funciones de accesibilidad si están ocultas, este principio asegura que las características de accesibilidad estén bien integradas en el flujo de trabajo de la herramienta y que la documentación promueva activamente la creación de contenido accesible.
No deben ser funcionalidades secundarias, sino parte intrínseca de la experiencia de autoría.
«Una herramienta de autor que cumple con ATAG no solo es un editor, es un mentor silencioso que nos guía hacia la inclusión en cada paso del camino.»
Diferencias y sinergias: ATAG vs WCAG
Es fundamental entender la relación entre ATAG y WCAG, son complementarias y forman un tándem poderoso.
Mientras WCAG se ocupa del contenido final, ATAG se ocupa del proceso y la herramienta.
| Característica | WCAG (Contenido) | ATAG (Herramienta) |
| Objetivo | Contenido accesible. | Herramienta accesible y productora de accesibilidad. |
| Beneficiario | Usuario final. | Autor y usuario final. |
| Evaluación | HTML, CSS, multimedia. | Interfaz de autoría y funciones de soporte. |
| Enfoque | Resultado final. | Proceso de creación. |
Una herramienta que cumple con ATAG facilita enormemente que el contenido generado cumpla con WCAG. Es una relación de dependencia positiva que todos los profesionales del sector deberíamos fomentar.
Cómo evaluar y dar los primeros pasos
Implementar ATAG es un paso crucial hacia una web más inclusiva, si eres desarrollador, familiarízate con las pautas y realiza autoevaluaciones constantes usando herramientas como por ejemplo el ATAG Report Tool.
Integra la accesibilidad desde el diseño y forma a tu equipo.
Si eres comprador de software, prioriza aquellas herramientas que demuestren conformidad con ATAG y que ofrezcan guías activas para la creación de contenido accesible.
En conclusión, las ATAG son un pilar fundamental, al hacer que nuestras herramientas de autor sean accesibles y que promuevan la creación de contenido accesible, estamos empoderando a más personas para participar en la construcción de la web inclusiva y universal.

